Vida Urbana Sobre Ruedas

Un artículo de Alexandra D’Trinidad & Katherine López

El skateboarding: A pesar de que en Nicaragua hay poca infraestructura para este deporte extremo, algunos adolescentes apasionados por el skate se aventuran a practicarlo en los parques de Managua y Masaya, logrando con exactitud ser un profesional, como lo es Andy Suazo.

“Lo que siento es una emoción por dentro por lo que es una fluidez para mí, cuando estoy sobre la tabla fluyo de una manera espontánea, para mí eso es lo mejor. Yo solo voy agarro mi tabla y siento que vuelo”, dijo Andy Suazo, profesional del skate masayense.

El skate es uno de los deportes que más se está extendiendo en los últimos años en Nicaragua por influencia de otros países como Estados Unidos, donde la tradición del skate está muy arraigada entre jóvenes.

Hoy en día el skate es uno de los deportes con más acogida entre los adolescentes nicaragüenses debido al atractivo que presenta y el riesgo a utilizar una tabla con ruedas para recorrer las calles de las ciudades.

“Es un estilo de vida, salir a las calles, te relajas, aprendes de las caídas, es un deporte extremo, como adrenalina que te hace sentir algo de pasión eso es parte de tu vida” señalo Suazo.

Introducirse al mundo del skate es la manera perfecta para recrearse con los amigos y socializar con muchos competidores que demanda este deporte. Expertos en esta categoría extrema explican que hay una diversidad de trucos tales como los ejercicios en que se deslizan los ejes o trucks de la tabla (grinds o grindar) por bordillos u otros elementos urbanos, sin que las ruedas intervengan en el arrastre; trucos de desliz de tabla (la madera) (slides) por una determinada superficie.

¿Por qué este deporte y no otro?

Muchos skateros se identifican con este deporte, motivo a que sienten que la tabla y ellos pertenece a una sola persona. Han aprendido a enfrentar sus miedos, también a levantarse después de cada caída y seguir adelante. A ser personas que siempre están pensando más allá del futuro, ser skater va más allá de hacer un ollie (realizar un truco), o atravesar las calles del centro de una ciudad con un par de audífonos – es una manera de vivir, es la música, la ropa, la forma de hablar, caminar, sentir y actuar.

El skate entonces no es una actividad  fortuita para pasar el rato sino una cultura deportiva de integración y disciplina, y quienes la practican entonces no pueden ser estigmatizados como desocupados. “Si sienten por dentro que quieren practicar cualquier deporte ya sea el skate u otro deporte extremo, tienen que arriesgarse a realizarlo. No tienen que esperar a que otro lo vayan a empujar, si uno en realidad siente que ama el deporte debe de esforzarse, caer y levantar todas las veces que sean necesarias, porque la práctica hace al maestro”, concluyó el profesional del skate, Andy Suazo.

21 Octubre, 2015

Deja un comentario