“Cambiando muñecas por pañales“

Un artículo de Ileana Lopez Martinez y Miladdy Gomez Garcia

Fuentes anónimas del complejo Conchita Palacio (MINSA) dicen que el 26% de los embarazos en nuestro país corresponde a las jóvenes entre los 13 y 19 años de edad, eso es tres de cada diez mujeres que son jóvenes madres.

Las consecuencias de la maternidad en una adolescente son graves y difícilmente remediables. Pasa del juego infantil con muñecas, a la crianza de un niño o niña, sin tener la madurez biológica y emocional necesaria para asumir esa delicada responsabilidad.

Darling Verónica Altamirano, una  joven madre de 17 años de edad, habita en barrio Jonathan Gonzales, nos cuenta su historia:

 

Darling Altamirano una Joven que se suma a la lista de madres adolescentes Fuente: Miladdy Gómez
Darling Altamirano una Joven que se suma a la lista de madres adolescentes
Fuente: Miladdy Gómez

Muchas jóvenes necesitan también ayuda psicológica para tomar la mejor decisión y llevarla a cabo. El psicólogo Javier Martínez Dearreaza de la clínica San Fco. De Asís, considera que carecer de información y conocimientos sobre los métodos anticonceptivos es debido a que en los colegios no imparten clases  sobre el tema de la sexualidad. Y la práctica del sexo de las adolescentes contrae  las complicaciones.

“Ya que estas jóvenes madres pueden llegar a correr riesgos, tales como abortos espontáneos, partos prematuros, infecciones de vías urinarias, por lo que su cuerpo no está completamente desarrollado, mucho menos su útero para tener un bebé.”

Si hace dos días aún jugaban con muñecas, ahora tendrán que preocuparse de comprárselas a su hija. Es decir “cambiando muñecas por pañales”. El primer paso es aceptarlo y decidir qué hacer. Una vez tomada la decisión (nada fácil), viene el momento de comunicárselo a la familia y amigos.

 Cuidar de su hijo y dedicarse a el es su responsabilidad,  expresa Altamirano:

[su_quote cite=”Darling Altamirano”] “El yo quiero ser (una profesional) pasa a tengo que ser madre”  [/su_quote]

Una causa importante de la maternidad adolescente es el bombardeo sexual del ambiente. El sexo nos llega sin control de todos lados: Los  anuncios, el cine, la televisión e internet, el celular. El tipo de música como el reggaetón transmite en sus videos y letras una imagen de mujeres muy sexuales que provoca que las adolescentes bailen de una manera provocadora y sin límites a su corta edad.

En Nicaragua es una realidad aceptar el embarazo a temprana edad pero también se debe trabajar para reducir  los embarazos en menores. Se ha implementado campañas sobre el derecho que tienen las adolescentes embarazadas a continuar sus estudios y evitar que sean expulsadas de sus colegios. Una de estas es la “campaña  de  comunicación” que está siendo trabajada por la Ministra de la Familia, Marcia Ramírez, y será lanzada próximamente con énfasis en la comunidad educativa. Sin embargo el nuevo Código de la Familia, que entró en vigor a inicios de este año, contempla en su artículo 305 que las instituciones públicas y privadas en las cuales estudie o labore una adolescente embarazada deberán garantizar la continuidad de sus estudios o trabajo y respetar los derechos que le asisten.

“Tener un hijo es una gran responsabilidad y requiere mucho esfuerzo, afecto y también dinero. Enfrentarse con menos de 20 años a esta noticia es todo un reto”, dice el psicólogo Martínez Dearreaza.

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